
Nace un niño en París. Crece y se hace persona en Barcelona.
Le gusta dibujar y perderse en las ideas. Empieza ganando los concursos del cole y fuera hace logotipos, diseño gráfico -cómo no-, muebles, decora, dibuja, pinta pinta pinta, escribe sus cosillas, diseña objetos, estampados textiles, arquitectura efímera... y cualquier cosa susceptible de ser interpretada, poseído por el irreductible espíritu de the Catman o Catman.
A su mundo le da forma de tienda, refugio de objetos e ideas y punto de encuentro de diseñadores y artistas de la ciudad. Seis años después la realidad devora al sueño, vuelve a sus cositas y salta al irreal mundo de la publicidad como creativo y director artístico - para contrarrestar ese salto mental participa activamente en el realísimo e idealista mundo de las ong, ayudando a diseñar lo que haga falta para que el mensaje llegue alto y claro -
Ahora mismo se concentra en una colección de poesía en vinilo adhesivo para una distribuidora española, en la estrategia publicitaria de una pionera organización de voluntariado y en colgar sus cuadros tan solo en paredes de cariño.
Cree que hacer sentir bien a las personas es un don muy poderoso, y los dones obligan.
"Hola. Me llamo Andrés.
Nací en el 66 y desde entonces vivo.
Adoro a mi maravillosa compañera Pilar, a nuestros tres gatos gandules y al puñadito de personas que tenemos cerca para lo bueno y para lo malo.
Barcelona es mi lugar.
La creatividad es un arma. Y yo disparo a las personas.
(cómo cuesta hablar de uno mismo...)"






